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"¿Querés escuchar uno de los temas nuevos?",
pregunta Skay, recién bañado, con la excitación
de un ensayo intenso aun en su rostro. Este guitarrista único
entre sus pares es la fiel prueba de aquello de que la música
rejuvenece. Tanto es así, que parece un adolescente a punto de
enseñar su primer demo casero.
.Play. Una guitarra, un piano y una melodía refrescante
invaden el confortable living de la casona de Palermo donde viven Skay
y la Negra Poli. Entonces sí aparece en escena una voz áspera
que canta en inglés balbuceado y la similitud con Keith Richards,
el más Stone de los Stones, se hace aún más notoria.
.La canción es tan bella como cualquiera de su debut solista,
que presentará por primera vez en la Capital Federal, el 7 y
8 de marzo, en El Teatro. Quizá suene más luminosa, sin
esos recovecos oscuros que por momentos sobrevuelan A través
del mar de los Sargazos.
.Stop. Skay sale disparado y vuelve un segundo más tarde
con un cuaderno y una letra a mitad de camino. "Una estrella fugaz,
una tarde de abril, en la lluvia", recita entusiasmado. Esta es
una de las nuevas composiciones casi terminadas y una de las preferidas
de Skay. Quizá por ser la más reciente o porque una de
las imágenes posibles que surgen de la letra esté vinculada
con la actual situación bélica mundial. "Escuchá
éste otro", invita generoso.
.Play. Suena un tema, dos, tres, cuatro... Hay punteos filosos,
rocanrroles de guitarras estiradas y hasta sonidos celtas. Parece que
Skay define su estilo en cada nueva canción. El track de la compactera
marca el número doce y Skay acompaña cantando sobre la
pista, casi poseído por su propia música.
.Stop. "Siempre está componiendo -sugiere Poli-.
Para cada disco de los Redondos se componían entre 50 y 100 temas.
Por eso no me gusta enamorarme de las canciones, porque después
se pierden o solo quedan pedacitos en medio de otras canciones."
.Rec. ¿Tenés material para otro disco? "Sí,
y quiero grabarlo ya". A menos de seis meses de la edición
de A través del mar de los Sargazos y con solo cuatro presentaciones
en vivo con su nueva banda, el prolífico Skay no puede parar.
"Siento que estoy en mi momento más creativo, en serio",
confiesa y vuelve a reir.Porque si hay otra cosa que no puede parar
de hacer es reír.
.El emblemático guitarrista de Patricio Rey está a una
semana de volver a subir a un escenario porteño. La última
vez fue en River, en abril de 2000, y con "el pogo más grande
del mundo" como escenografía extra.
.Luego del autoimpuesto paréntesis ricotero, el guitarrista alistó
a un puñado de músicos amigos, les pasó los temas
de A través del mar... y después de un mes y medio de
ensayo salió a escena. En noviembre último se presentó
en Mar del Plata y en diciembre en Galvez, a 100 kilómetros de
Rosario.
."Los shows estuvieron geniales. Tocar con músicos como
éstos es muy fácil. En los Redondos siempre sentía
la obligación de llevar adelante lo musical, todo dependía
de mí, yo era el sonido de la banda y eso era demasiada responsabilidad.
La verdad es que no sabía cómo iba a ser esta experiencia,
estaba un poco ansioso. Y, en cierto sentido, fue como volver a empezar."
.Vamos las bandas
Cuatro meses atrás, en esta misma casa, Skay fantaseaba con
que el público entendiera el mensaje, que todo fuese más
relajado que los megaencuentros ricoteros. "Y así fue. En
los conciertos se arma una cosa rara porque la participación
es diferente. Pero ellos saben cuándo agitar, cuando cantar y
cuando mantenerse un poco más al margen. Entendieron muy bien
la idea de los shows", cuenta.
.-¿Cómo seleccionaste los temas de los Redondos que
incluís en los recitales?
-Elegí los que tenían una estructura musical compuesta
por mí. Porque si bien la mayoría de los temas de los
Redondos salían de esa unión de cerebros con el Indio,
hay canciones más mías y otras más de él.
Tenía muchas ganas de hacer El infierno está encantador
y por eso la incluí. Y también Criminal mambo, que es
un tema fácil para hacer.
.-¿Y el Indio? ¿Tuviste alguna noticia?
-No, todavía no hemos hablado. Me imagino que debe estar en el
proceso de grabación de su disco.
.-Con todo lo que estás componiendo y con las pilas que tenés
en tu proyecto solista cada vez parece más lejano el regreso
de los Redondos...
-Sí, no sé..., pero definitivamente vamos a volver en
algún momento. Cuando Patricio Rey de la señal, allí
estaremos. Como ya dije otras veces, esta es una etapa más en
la historia de los Redondos, como cuando el Indio no quería cantar
y yo armaba la banda y salíamos igual a tocar. Estoy muy contento
con lo que me está pasando ahora. Pero no es que esté
más cómodo ni menos cómodo que con los Redondos.
.Cuando la charla deriva en el nuevo protagonismo que tomó a
partir de su lanzamiento como solista, Skay insiste en que se deja llevar
por la música, que "cuando lo que es externo a lo musical
toma demasiada relevancia, trato de enfocar y se acabó. Porque
lo único que me interesa es hacer música".
.Stop. Skay se levanta del sillón y se dirige una vez
más hacia la compactera.
.Play. "Una estrella fugaz, una tarde de abril, en la lluvia",
canta y sonríe.

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