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1989



Revista PELO - Noviembre de 1989 - Por Mónica Delfino
Recital de "LOS REDONDITOS" - Octubre de 1989
Presentación de BANG BANG y Reflexión de este fenómeno del rock...
VAMOS LAS BANDAS


Continuando con su irrefrenable ascenso, "Patricio Rey y los Redonditos de Ricota" acaban de presentar su nuevo disco, titulado "Bang Bang, estás liquidado". Con cuatro conciertos que reunieron a veinte mil enfervorizados espectadores, "Los Redondos" reafirmaron que su crecimiento y popularidad no se detienen. Ésta es una crónica del concierto y también una reflexión acerca de este fenómeno del rockanroll.

Son las 21 horas, la ordenadísima cola ya tiene varias cuadras, la calle Bernardo de Irigoyen se cubre de chicos y chicas, que esperan entrar puntualmente. Las "bandas" son las primeras, las que accederán al mejor lugar, se ubicarán cerca del escenario. Adentro el grupo hace su última prueba de sonido; debajo del escenario, la ropa que usarán para el show, agua mineral, cerveza, algún sándwich; Poli y el Soldado dando los últimos toques al improvisado camarín, santuario en donde la banda permanecerá hasta que comience el show y durante el entreacto.-
A las 23, minutos más o menos, el clásico "Potpourri de rock'n'roll" comenzó a sonar. La entusiasta respuesta del público ( más de 4000 y pico de espectadores por función ), a los cuatro conciertos con los que "Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota" presentaron su cuarto álbum "Bang Bang estás liquidado", es sin duda la mejor manera de ejemplificar el momento por el que atraviesa el grupo. El mismo, habiendo recorrido un camino muy particular, que en cuanto a trascendencia masiva fue in crescendo, va produciendo explosiones en cada etapa y siempre la próxima será mayor.-

MASIVOS SIN ADAPTARSE.

A sus comienzos como banda de componentes no estables, a la que se sumaban elementos de parodia, teatro, esculturas, subgrupos, invitados, etc., desde hace algunos años han optado por la formación definitiva integrada por "SKAY BEILINSON" (guitarra), "SEMILLA" (bajo), "WALTER SIDOTTI" (batería), "SERGIO" (saxo), el "INDIO SOLARI" en canto y "POLI" (management y todo el resto).-
El álbum editado paralelamente con los shows, logra una recepción en el público abrumadora, ya que el mismo reconoce todos los temas y cada acorde o cada movimiento de "Solari" sobre el escenario es estímulo suficiente para que todos, y digo "TODOS" sin excepción sigan con saltos, bailes, manos en alto y viva voz la propuesta del grupo. Quien nunca la abandona, que no otorga concesiones para que todo se digiera más fácilmente y que al mismo tiempo logra el gran "boom". Son masivos sin adaptarse.-
La actitud en escena del grupo, la misma de siempre. La energía sigue siendo esa condición especial y esencial de la banda, que consigue un marco muy bien logrado en la escenografía diseñada y realizada por "ROCAMBOLE" y su staff de ayudantes.-
Pero si hay algo que se confirma cada vez que el grupo actúa en vivo es el especial "charme" de su cantante (y compositor de letras). El "INDIO" es una especie de héroe del comic, que lleva adelante el show con certeros movimientos y sin equivocarse en cada globito (o sea cada vez que abre la boca). Así de lúcido es.-

UN SONIDO REDONDITO.

Musicalmente están lejos de toda erudición, es rock'n'roll al mango, matizado por algún blues y también alguna balada, aunque cabe resaltar que en el curso de este año, han unificado los géneros que desarrollan logrando un sonido más compacto tanto en el disco como en los shows.-
La creatividad de "SKAY" en cada arreglo sumado a su calidad interpretativa es el distintivo del sonido "redondito", que encuentra apoyo adecuado en el melodioso y medido saxo de "Sergio" y en la acertada conjunción en la base que aportan bajo y batería.-
Son las 2 de la mañana, el último bis acaba de sonar, también inédito, "El Bazar". Los chicos, las chicas, salen exhaustos, empapados, alguno que otro dado vuelta sale cantando. Fue una fiesta.-


Revista PELO - Edición Especial Diciembre de 1989 - Por Rodrigo Fresán
LIBRO DEL AÑO 1989 - PATRICIO REY, EL FENÓMENO DEL AÑO
EL MUNDO ES REDONDO

Dueños del año de punta a punta, "Los Redondos" reventaron todo lugar donde se presentaron. Y Obras no fue la excepción; con un lleno absoluto "Patricio Rey" animó la gran fiesta de las bandas. Definitivamente triunfaron, algo que no pueden alcanzar sus detractores.

Hay un tipo con una remera donde puede leerse que "LUCA LIVES IN ME". Hay una chica que pasa de mano en mano y de boca en boca como si fuera una botella de cerveza. Hay un mendocino llamado Diego que se vino desde tan lejos para verlos. Hay una belleza rubia de Barrio Norte que canta todos y cada uno de los temas apenas moviendo la boca, buscando un rincón para escaparle a la transpiración de un mecánico de Quílmes que salta, salta, salta y no para de saltar.-
A saltar que se acaba el mundo. "El que no salta es un ska", aúlla. Más tarde, enseguida, todas las diferencias de raza, sexo, credo y clase social se unifican, una sola idea a la hora de proponer orificios anatómicos donde colocar el indulto, paredones para militares y destinos para los "Bunge y Born".-
De tales materiales está conformado este vasto ejército que no vacila en marchar junto a un nombre que no tiene cara pero sí música: "el Señor PATRICIO REY". Y ahí arriba está su gabinete en plena sesión. "LOS REDONDITOS DE RICOTA", que le dicen. Fenómeno singular aparentemente inexplicable, condición que se presenta a lo largo y ancho de todos los "fenómenos inexplicables" que supimos conseguir. Conviene aclarar aquí que no supimos conseguir muchos.-
Hacía mucho que no se veía a "Patricio & Co.". Desde "GULP!" en Paladium, sin ir más lejos.- Debo explicar aquí que fueron muchas las veces que intenté ir a verlos. Pero la pasión de sus habituales seguidores siempre dejó afuera al infiel que venía a ser yo. Me llegaban eso sí, innumerables anécdotas y leyendas a medida que el culto crecía. Por eso, yo fui uno de los que se puso contento cuando me enteré que iban a tocar en el territorio conocido de Obras. Después, enseguida, me enteré que esto equivalía a blasfemia y anatema para algunos de sus más conspicuos seguidores. No llego a entender muy bien el por qué de esto. Me imagino que sus razones tendrán.-
Lo cierto-más allá del mito- es que en Obras estalló "PATRICIO" con sus modales de bomba cordial y sus salmos confundidos con uno de los pocos sonidos que, sí, se pueden calificar como argentinos con todo lo que esto implica.-
SKAY y el INDIO no tienen nada que envidiarle a las grandes duplas del rock universal, me parece.-
No estoy hablando aquí de calidad (concepto ambiguo) sino de pasión (sentimiento infalsificable).-
Hacía calor, era Sábado a la noche y los cuerpos y los corazones bombeaban ricota. Había ricota para tirar al techo, me consta. Por un momento parecía otro país, u otra época de este país. "Una mezcla del optimismo del '73 con el descreimiento de ésta década que se acaba", quizo apuntar alguien por entre el cielo y el infierno de Obras. La pose de teorizador le duró poco, claro. A los pocos segundos saltaba como un poseído resignando su teoría a algún sociólogo que tal vez llegue algún día. Tal vez no.-
Mientras tanto, antes del tiempo de las explicaciones racionales y del esclarecimiento del enigma, sepamos disfrutar del misterio con la tranquilidad que nos da el comprobar que, después de todo, Cristóbal Colon tenía razón.-


Revista PELO - Edición Especial Diciembre de 1989
Epílogo escrito por su director Juan Manuel Cibeira
EL AÑO QUE VIVIMOS PELIGROSAMENTE

Así se llama una excelente película con Mel Gibson, y así vivímos todos este año terrible. En medio de enormes conmociones sociales, el rock pasó a un plano secundario sin atinar a intentar respuestas ante la coyuntura. Pero, mientras hay esperanza alguien podrá entonar una canción. Veamos que fue lo que ocurrió durante este año peligroso.

Este año podrá ser recordado por muchos aspectos, pero no por la música. El '89 será el de la hiper, los saqueos, la llegada de Menem, el indulto, el casorio de Maradona y el brazo de Scioli, pero no fue el del rock. Empezó bien con Rod Stewart y UB40, más los consabidos espectáculos de artistas locales en la costa atlántica, pero el síndrome de Febrero se abatió como un huracán imparable. Día tras día, a medida que la crisis se profundizaba, caían los proyectos, se postergaban o cancelaban las grabaciones, y la actividad mermaba hasta casi desaparecer.-
El contexto de la hiperinflación y las conmociones sociales que trajo aparejadas, exime de todo análisis sobre la situación de la música rock. Fue un período de dureza únicos, en el que hasta las grandes corporaciones multinacionales del disco vieron peligrar su continuidad en el medio. De hecho, casi todas las empresas suspendieron su actividad, condenando a decenas de artistas a una obligada hibernación. Poco y nada puede destacarse de este nefasto período, apenas el regreso de "Virus" que había perdido a su líder "Federico Moura" con una formación renovada y más rockera.-
El resto fue un lento padecer hasta que las cosas comenzaron, primero levemente, a retomar su curso normal. Pero esa normalidad, incluso "esta" que hoy vivimos, ya no es la misma de seis meses atrás. Hay otro país con otra carga social, con otra densidad en sus contradicciones siempre atenuadas por la natural soberbia que tenemos los "argentinos". Y el rock no escapó a esta situación. Porque, para ocultarlo, la crisis, también desnudó la impotencia y falta de creatividad que el rock nacional venía insinuando desde mediados del '88.-
Sacando a los pocos grandes, que cada vez son menos, el resto no parece ofrecer una oferta atractiva para la audiencia.-
Esterilidad en las letras, insistencia en la reproducción de modelos sonoros sin ningún contenido original, y ausencia de un proyecto ideológico fueron las constantes mostradas por la mayoría de las propuestas. Así fue como la gran audiencia se fue dispersando en la atención de otros géneros y otros artistas ajenos al rock, mientras las FM inundaban de vulgaridades disfrazadas de modernidad tecnológica los días y las noches de la crisis.-
"Hubo excepciones honrosas y hasta gloriosas como "Los Redonditos de Ricota", pero esto sólo es un paso natural en la progresión de un grupo musical que ya tiene una década de existencia, que tiene un proyecto ideológico y una música compacta para exponerla. Como siempre salta algún mediocre, de esos que odian la popularidad porque se siguen creyendo dueños de una verdad principista intocable.-
Son los que te dicen: "Loco, no se puede más, ahora "CUALQUIERA" escucha a Prince" o "Esos no me gustan porque ahora TRANSAN".-
Transan con quién; cuál es la diferencia entre negociar con el dueño de "Cemento" y el de "Obras". Vamos; lo que molesta, lo que no se soporta en un país donde la "media" es la "mediocridad" y el "fracaso" es el "éxito".-
Les encanta revolcarnos en la inmundicia porque cuanta más gente se manche, menos se nota el color de su piel. Pero, cuando viene un grupo de afuera se mueren, no importa cuanta "guita verde" se lleven, no importa cuan duros sean los guardaespaldas, lo de afuera es otra cosa.-
Por eso es impresionante lo de "LOS REDONDOS", porque crecieron y superaron los prejuicios de quienes no pueden admitir que si algo es bueno para ellos pueda llegar a serlo para todos".-

También existen los Guarros, una creación de "Javi Calamaro" que explotó con un increíblemente intenso disco, y que está para hacerla de una. Falta ver si los muchachos tendrán el sentido común para hacerla, porque algunas declaraciones y algunos hechos no muestran un horizonte demasiado claro. La otra punta importante de 1989 estuvo en el "heavy metal", música de culto si la hay. Los headbangers tuvieron su oportunidad y no la desperdiciaron, bandas como "Rata Blanca" hicieron su historia sin levantar polvadera, pero con decisión inclaudicable. La banda de "Giardino" empujó y empujó llevando a la consideración masiva nuevamente un género que siempre se caracterizó por su coherencia ideológica y musical.-
El resto fueron los shows de "García", quien sigue recordándonos que tiene talento, pero también queremos nuevos recuerdos; "Soda Stereo" y un video de lujo y sus posteriores giras por el continente y ... nada más.-
Entramos en otra década, vivimos peor que nunca, y tal vez sea el momento para que el rock vuelva a tener alguna participación en la sociedad; además de un simple vehículo de entrenamiento.-